SIMÒN RODRIGUEZ

Los 245-47 de Don Simón Rodríguez

Por: Juan Carlos Prado Castro(*) |

Hoy 28 de Octubre (1769-71-2016) se celebra un año más del natalicio de este insigne maestro como lo fue (es) Simón Rodríguez. Nuestra Universidad se engalana y enaltece en invitar a toda la comunidad ueserrista, a que participen en el Seminario que se llevara a cabo los dìas 03 y 04 de noviembre. Entre las innumerables vivencias, experiencias, ideales, obras y pensamientos, como actor vinculante, y protagonista de la Maestría en Educación Robinsoniana y facilitador en el núcleo de San Juan de los Morros, en nombre de nuestra Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR) rendimos un tributo especial a este hombre visionario, donde hoy por hoy sus pensamientos e ideales siguen vivos, tratando aún de entender y comprender los ideales de este grande entre los grandes. Los hombres se juntan y se entreayudan para alcanzar un fin, que pudiera ser la satisfacción de las  necesidades indispensables, como alimento, vestido, alojamiento, salud y distracción. Sin embargo la costumbre es juntarse y entreayudarse para adquirir cosas, riquezas y elementos de engrandecimiento; esto no es un Fin Social. En este día maravilloso, lleno de júbilo para nuestra UNESR, hacemos gala de algunos pensamientos, pensamientos que siguen brotando como agua fresca de manantial, donde nosotros como protagonistas y actores participativos debemos poner en práctica, para las generaciones que se están levantando y que estamos formando, los cuales vienen a constituir de una u otra manera los pilares y futuro de nuestro país, de nuestra Universidad, de nuestra comunidad:

Cada uno para sí y Dios para todos”, es un pensamiento egoísta, pues  ¿en dónde quedan los deberes sociales?

“Solo la educación, impone obligaciones a la voluntad, estas obligaciones son las que llamamos hábitos”. “Si queremos hacer república, debemos emplear medios tan nuevos, como nueva es la idea de ver por el bien de todos”. “La misión de un Gobierno Liberal era cuidar de Todos sin excepción pero que cuiden de sí mismos después y cuiden de su gobierno”.

No habrá  jamás verdadera sociedad sin educación social, ni autoridad razonable, sin costumbres liberales.

Si los gobiernos en lugar de crear leyes que se las lleva el viento y pusieran a los hijos de los monarquistas a prepararse como hombres para la república, en 10 años se tendrían pueblos republicanos, que sabrían lo que es la Cosa Pública y entenderían a su gobierno.

“Enseñen y tendrán quien sepa, Eduquen y tendrán quien haga”

La diferencia más notoria entre la Monarquía y la República es que:

En la monarquía, las costumbres reposan sobre la autoridad

En la República, La autoridad reposa sobre La Moral.

Los maestros de escuela son unos pobres dependientes, mal pagados y su oficio es engañar muchachos por orden de sus padres. Para que los cuiden mientras estos trabajan, para que los enseñen a respetar a sus padres con castigos, argumentos de memoria, confesiones forzadas, solo para hacer creer a los padres que siempre tienen la razón,  creando una falsa imagen de la realidad ajustada a lo que otros quieren y no a lo que el mismo individuo desea, convirtiéndolos en alabadores, mentirosos y dominadores. Copiando las costumbres y perdiendo la oportunidad de descubrir identidad propia y capacidad de autorrealización.

Simón Rodríguez decía que debería escogerse entre todos los métodos y modos de enseñanza  el más generalmente aprobado y establecerlo  como único, ajustándolo según las necesidades del momento, aplicando más Filosofía,  para inducir a una verdadera reforma. Estableciendo que la América no debe imitar servilmente, sino ser ORIGINAL.

Todos desean saber algo por merecer las atenciones que ven tributar el saber. Toda madre desea que su hijo aprenda a leer, convirtiendo la escuela de primeras letras un cebo.

Simón Rodríguez en todos sus comentarios induce a la falta de formación para el trabajo, para la subsistencia digna y por si mismos en lugar de la dependencia a los gobiernos, sostenidas por las creencias asociadas al trono.

Las escuelas deberían llevar el noble fin de enseñar más de lo que desean los padres.

Los Maestros en la primera escuela deben enseñar medios para calcular, hablar, raciocinar, escribir y leer, porque sin cálculo no se raciocina, se habla para raciocinar, y se raciocina pera persuadirse y convencerse además para persuadir y convencer a otros. La escritura sirve para calcular, acordarse, comunicar a distancia, instruir, y salvar del olvido los hechos interesantes.

Es importante destruir errores en la infancia, pronunciar, articular, acentuar y fijar correctamente la significación de las palabras, y darle el sentido apropiado a las ideas. Los niños piensan, y para todo calculan, y si se equivocan es porque calcularon sobre datos falsos.

Toca a los maestros hacer conocer el valor del trabajo, para que sepan apreciar el valor de las obras. Que la industria es propiedad de respeto y nadie debe arruinar la industria ajena para establecer la suya.

Que la división de trabajos en la producción es necesaria, para generar variedad y disminuir la sobreproducción que genera pobreza al productor y desprecia el trabajo.

El principio fundamental de toda empresa es que depende de la voluntad de muchos, pues las necesidades piden satisfacciones, para ello se necesitan cosas que solo se adquieren a través de ciertos medios que también son necesidades.

Los hombres no se pelean por el pan sino por la moneda”

¿Qué  hará el Gobierno con los niños al salir de la escuela?

De los niños todo puede esperarse, de los viejos, nada.

Quien los guíe piden los niños, quien los dirija piden los jóvenes, quien los tolere piden los hombres y quien los sostenga piden los viejos.

Dese gusto a todos, que es justicia. Búsquese medios que es obligación.

Esto lleva a tomar decisiones, ¿Monarquía o República?

En el sistema antieconómico, el productor es víctima del consumidor y ambos del capitalista especulador.

Las libertades mal entendidas, de hacer cada uno lo que quiere en su taller o campo solo llevan a la pérdida de la fortuna.

Los productores se han de consultar para no producir más de lo necesario.

POR DONDE EMPEZAR: Si los americanos quieren que la revolución política traiga verdaderos bienes, hagan una revolución económica y reempiécenla por los campos, luego pasara a los talleres.

Formen sociedades económicas que establezcan escuelas de agricultura y maestranza en las capitales de provincias y extiendan a los lugares más poblados. No hagan de sus discípulos sirvientes domésticos, no consientan que el comercio asalarie por su cuenta a los obreros para reducirlos a esclavos; enseñen a despreciar la manía de querer exportar lo que no se necesita. Fomenten el comercio interior con lo que produce fácilmente cada lugar. “Piensen en ordenar y en dirigir antes de mandar”. “No den por imposible lo que no hayan puesto a prueba”. “El que no hace nunca yerra: más vale errar que dormir”.

En la primera escuela no se ve más que muchachos en salitas, para que no incomoden en casa, aprendiendo algo que después tendrán que desaprender en los colegios. Creyendo que leen, copiando atropellan las palabras y escriben porque garabatean. La concepción de Leer-Escribir-Contar  aparenta ser el camino más fácil, si, a la mediocridad. En realidad leer es resucitar ideas, llamarlas a la vida es una especie de milagro y para ello es necesario conocer su espíritu. El verdadero orden debe ser Calcular-Pensar-Hablar-Escribir-Leer.

El buen éxito en todas las carreras depende de los primeros pasos que se den en ella.

Maestro

Profesor es el que hace ver que se dedica exclusivamente a un arte o ciencia

Catedrático, es el que comunica lo que sabe.

Maestro es el que enseña a aprender y ayuda a comprender. El maestro que sabe dar las primeras letras, sigue enseñando virtualmente todo lo que se aprende después, porque enseño a aprender. Su ministerio es de primera necesidad, porque influye en los demás estudios.

La empresa de la enseñanza debe ser general y constante, exige maestros sabios, irreprensibles y con vocación para enseñar. Las calidades requieren premio proporcional a su mérito y durante todo el año.

El maestro debe contar con una renta que le asegure una subsistencia digna, con capacidad para ahorrar para su enfermedad o vejez.

Deben construirse edificios y surtirlos de los implementos necesarios.

Toda persona, sin excepción deberá pagar una contribución directa (de un real anual) y a lo largo de toda su vida. Con esto se mantendría el sistema general de educación.

Reflexione el gobierno sobre el estado de los pueblos que manda y sobre sus tendencias,…. y medite… sobre este estado y sobre los medios que piensa emplear…y verá que concluye diciendo: No será con hombres hechos que se emprenda mudanza, esperando buen éxito. Pero, no se desanime del todo – dé algo a la casualidad. Forme un nuevo plan de enseñanza y establézcalo con maestros nuevos.

 

(*)Ingº. Facilitador Núcleo San Juan de los Morros

liderprado_55@hotmail.com

 

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